Windows 10 llega al fin de su soporte en octubre de 2025. A partir de esa fecha, Microsoft dejará de publicar actualizaciones de seguridad, lo que significa que seguir usándolo después de ese momento supone un riesgo real. Pero eso no quiere decir que todo el mundo deba cambiar ya. Déjeme explicárselo.

La situación actual: qué ofrece cada sistema

Windows 10 es un sistema maduro, estable y con una excelente compatibilidad de hardware. Funciona bien en equipos de 2015 en adelante, tiene controladores para prácticamente cualquier periférico y resulta tan familiar que la mayoría de la gente lo usa sin pensar.

Windows 11 trajo sobre todo cambios de interfaz (barra de tareas centrada, nuevos menús, widgets), mejoras de seguridad (TPM 2.0 obligatorio) y optimizaciones para procesadores más recientes. En hardware nuevo, Windows 11 ofrece mejor rendimiento en juegos y en multitarea gracias a la gestión mejorada de los núcleos híbridos.

Requisitos de hardware: el punto crítico

Windows 11 tiene requisitos más exigentes. Si compró su ordenador antes de 2018, hay bastantes probabilidades de que no sea compatible con Windows 11 debido a la exigencia de TPM 2.0. Puede comprobarlo con la herramienta oficial « PC Health Check » de Microsoft.

Para los ordenadores compatibles con Windows 11, la actualización es gratuita: si todavía tiene Windows 10 instalado, puede actualizar a través de Windows Update sin coste alguno.

Seguridad: el argumento más sólido para cambiar

Después de octubre de 2025, Windows 10 dejará de recibir parches de seguridad. En un contexto en el que los ataques de ransomware y malware siguen creciendo en España y en el mundo, usar un sistema sin actualizaciones de seguridad es un riesgo que ninguna empresa ni profesional debería aceptar. Este es el principal argumento para actualizar, ya sea a Windows 11 en el mismo hardware o a hardware nuevo.

Cuándo tiene sentido quedarse en Windows 10 (por ahora)

Si su ordenador no es compatible con Windows 11 y no tiene previsto comprar hardware nuevo antes de 2025, tiene sentido seguir en Windows 10 hasta entonces. Pero vaya planificando ya la transición.

Para usuarios con software específico antiguo (sistemas de gestión, aplicaciones industriales), Windows 10 puede seguir siendo necesario mientras el fabricante no actualice sus aplicaciones. En ese caso, aísle el ordenador de la red pública o utilice una solución de seguridad adicional.

Cuándo tiene sentido cambiar a Windows 11 ahora

Si dispone de hardware compatible (comprado a partir de 2019), migrar ahora es la decisión más sensata. Windows 11 ya está maduro: los primeros meses fueron inestables, pero las versiones actuales son sólidas. Para gaming, especialmente con procesadores Intel de 12.ª generación en adelante, Windows 11 ofrece un rendimiento claramente superior.

Para ordenadores nuevos, Windows 11 Pro es la única opción que tiene sentido comprar. Windows 10 contará con cada vez menos soporte por parte de los fabricantes en los próximos meses.

Recomendación por perfil

Usuario doméstico con PC antiguo: espere hasta 2025, vaya ahorrando para hardware nuevo y entonces compre Windows 11.
Profesional con PC compatible: actualice a Windows 11 Pro ahora; es gratis si ya tiene Windows 10 con licencia, o compre la licencia si tiene una instalación sin licenciar.
Empresa: planifique la migración para 2024-2025, actualizando gradualmente el parque informático.